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Ana Paulina, 39 años, León

Desde que era adolescente he sido apasionada del skincare. El acné me llevó a investigar durante más de 20 años sobre ingredientes, rutinas y formulaciones. Aprendí a conocer mi piel, a entenderla y a crear las rutinas perfectas para mantenerla sana. Con el tiempo incluso lancé mi propia marca de productos de satín para el cuidado de la piel.


Mi vida estaba dividida entre México y Estados Unidos. Allá está mi prometido, allá está una parte muy importante de mi corazón y también mi proyecto de vida. Sin embargo, por temas migratorios, tuve que regresar temporalmente a México mientras se resolvía mi permiso para poder casarnos y vivir juntos.


Lo que pensamos que sería un proceso corto se convirtió en meses de espera, incertidumbre y gastos mucho mayores a los planeados. Han sido tiempos emocional y económicamente retadores. No me sentía completamente aquí, pero tampoco podía estar allá. Necesitaba generar ingresos sin atarme a un empleo tradicional y sin hacer una inversión fuerte que pusiera más presión a nuestra situación.


Fue entonces cuando conocí Ringana.


Descubrí una compañía alineada con mis valores: productos frescos, ingredientes de alta calidad y un enfoque real en el cuidado de la piel y la salud. Pero además encontré algo que no había visto antes: la posibilidad de generar ingresos con verdadera libertad.


Hoy puedo vender de manera global, trabajar desde donde esté y saber que cuando llegue el momento de mudarme a Estados Unidos, mi negocio se mueve conmigo. No depende de un local, no depende de un país. Depende de mí.


Además, en el proceso encontré una red de mujeres increíbles que me han impulsado, acompañado y sostenido emocionalmente en estos meses tan desafiantes. No solo crecí económicamente, también crecí en confianza y en comunidad.


Ringana me dio estabilidad en medio de la incertidumbre y me recordó que, aunque la vida esté en pausa en un lugar, tus sueños no tienen que estarlo. 🌿✨

 
 
 

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